Alimentando tus demonios

20 May 2020

Alimentando tus demonios : Antigua sabiduria para resolver tus conflictos internos

(2013)
Allione, Tsultrim
Barcelona : La liebre de Marzo

Que nadie se asuste: el libro no pretende engrandecer los “demonios” que todos acarreamos. Al contrario, nos explica como darles la vuelta.   Allione tiene muy claro como hacerlo: adaptando a la práctica de la psicología moderna la enseñanza de la Maestra budista Machig Labdrön (1055-1145), nos propone un trabajo muy bien estructurado que os permitirá vivir sin estar sometidos a estos “demonios”, que no son más que actitudes, pensamientos y sentimientos que nos encadenan al sufrimiento.   Se trata que pongamos frente a  nuestro “demonio” y le preguntemos que necesita para poderlo alimentar y de esta forma evitar que se alimente de nuestro sufrir.   Un trabajo, por lo tanto, que no os invita a luchar, olvidar o ignorar partes vuestras sino a atreveros a nombrar a vuestros “demonios”, aceptarlos e integrarlos para convertirlos en vuestros aliados.

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Esta obra nos invita a posicionarnos en una actitud de mirar y querer ver, aceptar aquello que hay, y conectar con la necesidad real o la carencia, de unos demonios, los nuestros, a los cuales hay que “alimentar” y no luchar en contra:

“Al alimentar nuestros demonios, no solo los estamos transformando en inofensivos, sino que estamos consiguiendo que, en lugar de huir de ellos, seamos capaces de nutrir la sombra de nosotros mismos; esa energía, cautiva en la batalla, se transforma en una fuerza protectora positiva” (pág. 15)

Cómo decía Carl Jung : “Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo visible la oscuridad” Y la oscuridad la haremos visible conectando con nuestro corazón y nuestro Ser.

Machig Labdrön, Maestra budista, a la oscuridad la denomina “demonios”, y afirma con contundencia:

“En cuanto que exista el ego, habrán demonios.
Cuando ya no haya ego, tampoco habrá más demonios”

Tsultrim Allione, excelente conocedora de las tradiciones orientales y del mundo occidental, nos ofrece un gran trabajo de síntesis. Une la práctica de Machig Labdrön sin perder ni una brizna de su esencia, a la vez que lo adapta a nuestra mentalidad y visión de la psicología moderna. Utiliza técnicas que nos recuerdan la “silla caliente” de Perls, y la visualización, en una práctica de cinco pasos muy bien estructurados y definidos.

Según Allione, Machig identificó cuatro categorías principales de demonios, y a lo largo del libro hace una extensa explicación de cada uno de ellos:

Demonios externos: “Estos parecen venir del mundo exterior, e incluyen la enfermedad, miedos específicos, adicciones, relaciones y demonios familiares”, (pág. 102)

Demonios internos: “Como la ansiedad, el odio, la vergüenza,  o la depresión”, (pág.102)

Demonios de la euforia: “Sirven como advertencia sobre las dificultades potenciales que esperan a aquellos de nosotros que buscamos el éxito, tanto espiritual como mundano. El orgullo de nuestros logros y la inflación del ego que puede acompañarlo, son demonios de la euforia”, (pág.103)

Demonios del egocentrismo: “Esta es la idea profundamente arraigada de que somos algo separado de lo que experimentamos como “otro”. Este es el lugar de origen de todo aislamiento, alienación y conflicto, y sin este demonio del egocentrismo, ningún otro hubiera surgido. Si no hay ningún enemigo ¿contra quien podemos luchar?. Cuando nos dirigimos a este demonio, empezamos a ver a través de las nubes del sufrimiento diario fragmentos del infinito cielo azul”, (pág. 103)

Allione cita las investigaciones de Candece Pert, investigadora y especialista en inmunología en la Facultad de Medicina de La Universidad de Georgetown. Pert estudió a fondo los vínculos entre la mente y el cuerpo, fruto de los cuales descubrió que, a pesar de que gran parte de la actividad del cuerpo tiene lugar en un nivel automático o inconsciente:

“poner en marcha una intención consciente, o crear una visualización, puede afectar el PAG ( sustancia gris periacueductal), …que está lleno de receptores opiáceos y constituye una zona de control del dolor…esto puede explicar como es posible para nuestra mente consciente entrar en la red y tener una parte deliberada… Su opinión no es que la mente tenga poder sobre el cuerpo, sino que la mente y el cuerpo son uno”.

“Si tenemos en cuenta esta dinámica y la aplicamos a la práctica de los cinco pasos, podríamos decir que ofreciendo néctar a los demonios…estamos creando un modo alternativo para que se alimenten”, (pág. 117)

Y acaba recogiendo las últimas y sabias instrucciones de Machig Labdrön:

…la misma mente, [natural co-emergente]
no tiene soporte, ni objeto:
Deja que more en el espacio natural sin ninguna fabricación.
Cuando los lazos [de pensamientos negativos] se liberen,
Seremos libres, no hay duda.  (pág. 219)

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